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miércoles, 25 de mayo de 2016

Alicia, la gravedad y los agujeros negros.



El 24 de mayo de 1865, la editorial Macmillan and Co. Público Dos Mil ejemplares de Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, la fascinante historia Escrita por Lewis Carroll (1832-1898) e ilustrada por John Tenniel (1920-14 ). 
Un agujero negro es el recurso mediático-literario favorito para evocar un sumidero que todo lo absorbe y del que nada vuelve. En este sentido general, la alusión no es errónea, pero la clave está en los detalles. 



En La conexión cósmica, Carl Sagan comparó los agujeros negros con el gato de Cheshire, el felino de Alicia en el País de las Maravillas cuyo cuerpo desaparecía de a poco dejando sólo su sonrisa suspendida en el aire. La sonrisa del agujero negro es su gravedad, que es la fuerza que causa los efectos más visibles. La gravedad hace que los objetos cercanos caigan dentro del agujero negro, pero en esto no hay diferencia con cualquier otro astro. La del agujero negro no es un tipo diferente de gravedad; ocurre que es tan potente que cuando las cosas caen dentro lo hacen muy rápido y en el proceso se espaguetifican, se pulverizan y se calientan emitiendo luz y otras radiaciones (particularmente rayos X), que son lo que podemos ver y detectar.

Deflexión de la luz de varias estrellas por la gravedad del Sol. Fotografía tomada durante el eclipse total de 1919.

Deflexión de la luz por la gravedad del Sol. Se trata de dos placas superpuestas, tomadas en dos momentos durante el eclipse total de 1919, en las que se ven cómo varias estrellas se “mueven” al pasar su luz cerca del Sol.


La gravedad tiene otro efecto curioso: curva el espaciotiempo y dobla la luz. Cuando un agujero negro pasa por delante de una estrella o galaxia lejana, la luz de ésta es desviada por la gravedad del agujero negro provocando un efecto similar al de una lente de vidrio. De hecho los astrónomos están investigando la posibilidad de usar este efecto para detectar agujeros negros. De nuevo, este fenómeno no es una particularidad de los agujeros negros: ya se utiliza con otros objetos masivos (cúmulos de galaxias lejanas, por ejemplo), y una de las primeras pruebas empíricas de la teoría de la relatividad fue la medición de la desviación de la luz de varias estrellas por la gravedad del Sol, durante un eclipse total en 1919. 






Pese a su nombre, los agujeros negros no tienen “fondo” ni llevan a ningún otro lugar (que sepamos). Sagan empleó agujeros negros como puertas de entrada a su sistema de transporte galáctico rápido en Contacto, combinados con lo que se conoce como agujeros de gusano, pero los agujeros negros no son túneles en los que se pueda entrar y salir libremente. Los agujeros de gusano sí son túneles, pero tienen el inconveniente de ser inestables y submicroscópicos. Sagan hace teorizar en voz alta a sus científicos mientras viajan, ya que no ignora estos problemas.









Referencias electrónicas: 

Referencias Bibliográficas:
Carl Sagan. Cosmos, capítulo IX La vida de las estrellas pág. 236

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Autor: 
José Alexander Pérez.
Profesor Física y Matemática. 
clubdefisicaeducativa@gmail.com




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